El paddock de MotoGP llega esta semana a Motorland Aragón, la última prueba europea antes de las tres carreras en Asia y Oceanía. Se trata de un nuevo y espectacular circuito español que se ha incorporado esta temporada en el calendario mundialista y en el que el líder del Campeonato Jorge Lorenzo y el actual campeón mundial Valentino Rossi tratarán de encontrar grip.
Lorenzo, de 23 años, disputará su tercera carrera en casa esta temporada después de los triunfos en Jerez y Barcelona. Será otra oportunidad de acercarse a sus aficionados y mantener el estado de forma magistral que ha mostrado en las doce pruebas anteriores donde siempre ha subido al podio. De lograr otro cajón sería el 30 en la categoría reina. Lorenzo estuvo una jornada en Aragón, donde conoció y se familiarizó con el circuito subido a una moto de calle.
Rossi estuvo la semana pasada en Aragón, como Lorenzo a lomos de una Yamaha R1, y su primer encuentro fue muy positivo. El nueve veces campeón mundial ha ido poco a poco recuperando la forma hasta volver al podio en el último gran premio celebrado en Misano. Situado en la cuarta plaza de la clasificación, su objetivo –después de año difícil que ha vivido- ahora es alcanzar al tercero que está a muy pocos puntos.
Aragon se incluyó esta temporada en sustitución del Gran Premio de Hungría y permanecerá como circuito reserva las próximas cinco temporadas. La pista está situada cerca del pueblo de Alcañiz, en el Norte de España, a pocas horas en coche de Barcelona. Fue diseñada por Hermann Tillke y es conocida por su impresionante elevación y cambios rápidos. Para que los pilotos se conozcan mejor el trazado, se realizará un entrenamiento más y cada una de las sesiones será de 45 minutos.













